El brutalismo surge en Marsella (Francia) sobre los años 40 gracias a una urbanización creada por Le Corbusier. Su nombre proviene de "beton brut", lo que significa "hormigón crudo" en francés. Su éxito como corriente llegaría unos años más tarde, cuando Reyner Bnaham lo introdujo para reemplazar el modernismo posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Estética notable del brutalismo


Sobre el brutalismo hay opiniones encontradas desde siempre, y no es de extrañar. Sus formas audaces, incómodas e impactantes lo convierten en un estilo difícil, hecho de texturas y construcciones costosas como el cemento y diferentes metales. El estilo consiste en formas geométricas impactantes mezcladas con materias primas rudas, basadas en diferentes tonos de colores naturales como el gris, pero con adornos de colores fuertes característicos de las últimas tendencias de diseño. Para entender el brutalismo, debemos pensar en bordes dentados asimétricos, bloques enormes de metal y hormigón, presentando una estética destructiva y acabados quemados. Esto se puede ver, por ejemplo, en el corte de la lámpara de araña de latón de Tom Greenes.

El brutalismo en la arquitectura


En los últimos años, el brutalismo se ha vuelto extremadamente popular en la arquitectura, con muchos edificios, oficinas e incluso aparcamientos similares a esta fachada de Welbeck Street en Londres, trayendo de vuelta este estilo del siglo XX. Bloques de construcción de hormigón de gran tamaño cuyas estructuras industriales se pueden ver desde el interior y el exterior: auténtico, rústico, seguro y sencillo. El brutalismo ofrece una sensación sincera del edificio, sin nada que ocultar y reduce las estructuras a los esqueletos básicos, creando un factor sorpresa donde menos es más.

Brutalismo en interiorismo


Aunque la arquitectura ha tomado esta tendencia desde hace años, acaba de aterrizar en el diseño de interiores. La simplicidad de estas estructuras arquitectónicas deja espacio para oportunidades únicas en el diseño de interiores, ofrece la posibilidad de que el diseñador cree movimiento desde el interior. Algunos muebles pueden sentirse un poco fuera de lugar en algunos entornos, pero en un estilo brutalista, todo combina. Las formas geométricas fuertes crean un impacto sorprendente en la habitación y ayudan a que los elementos encajen, ya sea una lámpara de araña, un espejo de latón o una silla de oficina como la Jewel Swivel de Mitchell Gold y Bob Williams. Este estilo está en todas partes y es más fácil de ver que nunca.
¿Qué opinas sobre esta tendencia de diseño inconformista? ¿Crees que ha vuelto el momento del brutalismo, o simplemente es un estilo demasiado difícil de controlar? Deja un comentario con tu opinión a continuación.