Los exteriores de nuestras casas se convierten en el epicentro del hogar durante los meses más cálidos. Y ahora, en las semanas previas, aún estamos a tiempo de vestir este espacio y convertirlo en nuestro rincón favorito del verano con las tendencias de este año. El objetivo es disfrutar de porches, terrazas y jardines en cualquier momento del día o de la noche, para lo que lo ideal son materiales que se adapten a distintas necesidades. Eso sí: sin olvidar aportar ese toque personal que haga del espacio un rincón nuestro donde se podría leer parte de nuestra identidad.

- Materiales naturales. Este año los protagonistas en suelos para el exterior son la madera combinandolo con muebles de fibras naturales como el yute y el rattán, que pueden incluir toques metálicos. También son tendencia elementos decorativos de macramé para dar un toque más personal.

- Atención a los pequeños detalles. Para unificar espacios interiores y exteriores, la tendencia es elegir pequeñas piezas y accesorios del mismo estilo o con elementos en común. Los textiles a juego con el interior son buena idea, además de que dan color. Por eso hay que prestar especial atención a los pequeños detalles, que pueden cambiar por completo el espacio: velas, guirnaldas de luces para las cenas bajo las estrellas, plantas que llenen de verde el lugar, cojines... Todos esos elementos aportan vida.

- Suelos resistentes y confortables. El suelo debe ser resistente y fácil de mantener, razón por la que en las terrazas y demás zonas exteriores siempre son bien recibidos los suelos "composite", como los de TimberTech®, o cerámicos, como los de UnicomStarker, también es conveniente que los muebles sean igualmente resistentes y confortables. La funcionalidad, que no está reñida con el diseño, continúa siendo tendencia en este verano 2019, y los muebles de terraza no son una excepción a esta regla. Por eso, además de escoger un mobiliario acorde con nuestro estilo, no debemos olvidarnos de ser prácticos: lo ideal son suelos y muebles resistentes a los cambios de temperatura, la lluvia y las inclemencias del tiempo, y que además sean fáciles de limpiar.

- Respetando el espacio. El hecho de que la terraza sea un espacio abierto no quiere decir que podamos sobrecargarlo. Al igual que en el resto de estancias de la casa, menos es más siempre que tengamos nuestras necesidades cubiertas. Por eso, en las pequeñas terrazas es buena idea contar con un mobiliario que únicamente ocupe espacio en el momento en que se quiera usar, como sillas y mesas plegables o pequeñas estanterías adaptadas a la superficie que tenemos. Sin embargo, si tenemos espacio de sobra podemos aprovechar para crear varias terrazas en una con distintos ambientes jugando con distintos tipos de materiales en los suelos: un salón chill out, un comedor exterior, una zona para descansar y leer bajo el sol...