Keragres acaba de volver de Cersaie, el gran escaparate internacional del Sector Cerámico y del Baño que se celebra cada año en Bolonia. Y además de testar todas las nuevas tendencias, hemos comprobado que el terrazo no solo está de vuelta, sino que ha regresado para quedarse un buen tiempo entre nosotros. Impregna cada nueva estancia con su presencia en paredes y suelos, e incluso encimeras, lavabos o superficies de muebles como mesas y sillas. Una tendencia que ha maravillado al diseño de interiores, marcando una vuelta en escena con mucha personalidad.
Si antes asociábamos el terrazo con los suelos de la década de los 70, hoy hablamos de un material mucho más moderno y versátil, con tantas posibilidades que resulta imposible encasillarlo. Uno de sus puntos fuertes son las interesantes composiciones que hacen que cada pieza sea diferente de las demás, aportando una esencia original a cualquier estancia. Actualmente las propuestas van desde los terrazos grises a los rosados pasando por toda la paleta de colores, y con pigmentos diferentes al tradicional blanco, gris o tierra. Si a esa estética única sumamos su alta durabilidad, la resistencia a la humedad y a los productos de limpieza, y que su mantenimiento no esconde secretos, la apuesta por este material es clara.

De la Venecia del XV al siglo XXI
¿De dónde viene este original material que ha regresado con tanta fuerza? La respuesta es Venecia, donde hace ya varios siglos que comenzaron a conocer sus posibilidades. Desde mediados del XV, el terrazo se popularizó en la ciudad de los canales para pavimentar las terrazas de las casas aprovechando los sobrantes de la construcción, que mezclaban con arcilla y leche de cabra. Fue así como nació una técnica que hoy cuenta con métodos innovadores para poder incrustar otros materiales además de los clásicos. Por ejemplo, cristales de colores, bronce, perlas o aluminio. El resultado es un diseño que ofrece una extraordinaria continuidad visual y homogeneidad, sobre todo si se escogen los grandes formatos, pero mostrando al mismo tiempo una imagen totalmente única.
Su éxito es tal que ya no solo podemos verlo en suelos o pavimentos. Las apuestas actuales se orientan al revestimiento de paredes en salones, baños y cocinas, y además en estos espacios podemos combinar el terrazo con otros acabados como la madera si buscamos marcar la diferencia presentando una estancia sofisticada. Pamesa, empresa colaboradora de Keragres, cuenta con interesantes propuestas clásicas pero con aire renovado como las series CR CEPPO y CR GRANSASSO. Todo un mundo de posibilidades con las que innovar derrochando personalidad.